En las vísperas de la ronda 14

En la última ronda de la mesa de conversaciones de paz en La Habana, surgieron a luz algunas tensiones, se produjo una “pausa” pequeña en las conversaciones, se recuperó, y se estableció la fecha para el próximo ciclo de encuentros.  Cuando se inicia la ronda mañana, el 9 de septiembre, habrá todavía muchos desafíos–algunos postergados de las últimas conversaciones y algunos que surgen de las nuevas y viejas circunstancias políticas dentro de Colombia–que incluye un contexto complejo de crisis social, revueltos políticos, debates nacionales, y polarización.

Parece que hay buena voluntad de las delegaciones en La Habana y hay un compromiso explícito de seguir buscando soluciones en la mesa hasta poner fin al conflicto armado interno.  En la medida de que el gobierno y las FARC-EP pueden seguir desarrollando un  diálogo y negociación que reconcilia las diferencias que existen en la mesa, están forjando un modelo que prepara el camino para el futuro de la paz y la democracia en Colombia.

La mesa no existe en un vacío

Hay que reconocer sin embargo que la mesa no existe en un vacío.  Afecta y está afectada por los debates y hechos políticos de la coyuntura en Colombia.  Hasta ahora se ha podido lograr más o menos separar los dos mundos, pero parece cada día más difícil aislar la mesa en La Habana de los acontecimientos y tensiones en el país.

Desde el inicio de la última ronda de conversaciones en La Habana el 19 de agosto, Colombia ha experimentado algunas semanas de protesta, paros, y descontento generalizado que refleja la situación difícil en el campo.  En parte a raíz de este crisis social, el lunes 2 de septiembre, Presidente Santos pidió la renuncia de su gabinete ministerial.  Pocos días después, anunció el reemplazo de 5 de sus ministros, entre ellos los combatidos ministros del Interior y Agricultura.  Las protestas, a pesar de ser no-violentas en su mayoría, resultaron en algunos episodios de violencia que dejaron varios muertos y heridos, combates entre los estudiantes y la policía en Bogotá, acusaciones del uso excesivo de la fuerza para controlar las protestas, y estigmatizaciones de los participantes.  La situación desfavoreció al Presidente Juan Manuel Santos, cuya imagen, según una nueva encuesta Gallup conocida el 4 de septiembre, mostró una caída fuerte del 46 al 21 por ciento desde el junio pasado.

Como Santos ha vinculado su suerte electoral al éxito del proceso de paz, al otro día, Santos reafirmó su compromiso para con la paz al pronunciar su nuevo gabinete un “gabinete de Unidad para la Paz.”  En un discurso en Santa Marta, recalcó, “Nada, absolutamente nada, es más importante para Colombia que la paz.”

Las presiones para mostrar que hay progreso hacia la paz ya se sentía en el último ciclo de conversaciones.  Van a acelerarse en la nueva ronda de conversaciones en la medida que se acerque el plazo para presentar candidaturas para las elecciones presidenciales y la necesidad política de Santos de recuperar apoyo.

La brecha entre lo que pasa en la mesa de conversaciones en La Habana y las percepciones dentro de Colombia de lo que pasa (o no pasa) en La Habana es enorme.  Más importante que nunca es cerrar esta brecha y buscar vincular el tema de la paz a la necesidad cada día más aparente de reformar el campo.  Hay que hacer reconocer no sólo la urgencia de estas reformas sino aceptar que se requiere paciencia y diálogo para pensarlas, hacerlas bien, e implementarlas si uno realmente quiere sostenerlas al largo plazo.

Hay voluntad de cumplir en la mesa

Con ocasión del primer aniversario del Acuerdo General para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera, firmado el 26 de agosto de 2012, las delegaciones de paz en La Habana sacaron una declaración conjunta.  En ella, el gobierno colombiano y las FARC-EP reafirmaron “su disposición total para llegar a un acuerdo.”  Aseguraron  que siguen con su trabajo y articularon algunos de los avances hechos en las conversaciones del ciclo 13.  De hecho, en el ciclo tocaron todos los temas de la Agenda acordada en el Acuerdo General, el documento que ha guiado el proceso de paz.

Participación política

En el Comunicado Conjunto #23 del 28 de agosto, al final del ciclo, las delegaciones del gobierno y de las FARC-EP informaron que siguen avanzando en el tema de participación política y ciudadana–el segundo tema de la Agenda– y que durante el ciclo, discutieron e intercambiaron propuestas al respeto.  El jefe de la delegación del gobierno Humberto de la Calle notó que en la mesa están discutiendo “las decisiones que se requieren para que se amplíe la participación política y ciudadana y para que no haya combinación de todas las formas de lucha.”

Las FARC, por su parte, hicieron conocer algunas “propuestas mínimas para la democracia real, la paz con justicia social y la reconciliación nacional,” según el jefe de la delegación guerrillera, Iván Márquez (Luciano Marín Arango, miembro del Secretariado de las FARC-EP).  El 27 de agosto, Ricardo Téllez, plenipotenciario de las FARC-EP, presentó seis “propuestas mínimas para la participación política.”

Más allá de la participación política de las FARC-EP, se espera que las conversaciones sobre la participación política profundicen el tema de la participación política de todos los sectores históricamente excluidos–las víctimas, los campesinos, las mujeres, los afro-colombianos, los indígenas, y los jóvenes, para mencionar algunos.  El proceso de paz es el momento de profundizar la democracia y de  ambientar el tema de la inclusión.  Todos estos sectores se están organizando y buscando tener voz en el proceso.  Darles voz y escucharla es el mejor antídoto a la crisis social que se ha visto explotar con el paro agrario nacional y las protestas recientes.

Fin del conflicto

Sobre el fin del conflicto, en una declaración del 28 de agosto, De la Calle elaboró que la paz significaría “que se acaben el secuestro y el narcotráfico, los ataques donde mueren absurdamente tantos jóvenes, las bombas, las minas que mutilan y, por supuesto, que haya resarcimiento para las víctimas.”  Reiteró que buscan “una paz sustentada en la justicia, la verdad y la reparación,” e hizo acordar que “[E]stamos dialogando en La Habana para ponerle fin al conflicto e iniciar una nueva etapa en nuestra historia de construcción de paz, de progreso en el campo, de vigorización de nuestra democracia, de integración territorial y de unidad nacional.”

El período de la décima tercera ronda de conversaciones transcurrió con la polémica dentro del país sobre el marco jurídico para la paz y el proyecto ley del referendo–dos iniciativas con enormes consecuencias para la mesa en La Habana y el futuro de la guerrilla.  Iván Márquez, líder de la delegación de las FARC, notó en una rueda de prensa que durante el ciclo las dos delegaciones compartieron sus posiciones frente al marco jurídico para la paz y la refrendación de los acuerdos, y buscaron “encontrar aproximaciones”.

Drogas ilícitas

En el ciclo 13, las delegaciones discutieron el cuarto punto de la Agenda–cultivos ilícitos.  Recibieron el 24 de agosto a los voceros de la Oficina de Naciones Unidas en Colombia tanto como del Centro de Pensamiento para la Paz de la Universidad Nacional para solicitarles la facilitación de un foro con la participación de la sociedad civil sobre el tema.

Se pusieron de acuerdo sobre dos eventos al respeto.  El primero sería un foro nacional programado para el 24-26 de septiembre en la ciudad de Bogotá.  Este foro sería parecido a los dos foros que ya se hicieron sobre el desarrollo agrario en diciembre del año pasado y sobre la participación política que se hizo en abril de este año.  El segundo evento anticipado es un capítulo especial del evento sobre drogas ilícitas en Bogotá.  Tomará lugar los días 1, 2, y 3 de octubre en la ciudad de San José del Guaviare (capital del departamento de Guaviare).  Este departamento, donde se ha convivido desde hace décadas con el problema del narcotráfico, servirá como “estudio de caso de una solución al problema de la drogas ilícitas con enfoque territorial.”  Los foros sobre drogas ilícitas nutrirán la mesa de conversaciones en La Habana.  Dijo De la Calle en su declaración el 28 de agosto, “Queremos una Colombia sin coca. … Y lograr que las FARC colaboren en este propósito, sería un elemento muy importante de estas conversaciones de la Habana.”

Víctimas

En las conversaciones en La Habana, las delegaciones hablaron del tema de víctimas, el quinto punto de la Agenda.  El 20 de agosto, el segundo día de la última ronda de conversaciones, Jorge Torres Victoria, alias Pablo Catatumbo (uno de los negociadores para las FARC y comandante del Bloque Oriental), reconoció en una declaración oficial y pública que “ha habido crudeza y dolor provocados desde nuestras filas” y que están dispuestos a “expresar su sentimiento de pesar.”  Su reconocimiento de responsabilidad por dolor causado, tanto como el reconocimiento previo del gobierno de su responsabilidad por comisión u omisión son los primeros pasos–inéditos e imprescindibles–para ambientar la paz y la reconciliación. (Ver “Reflections on the Historical Memory Report).

Las FARC, en una rueda de prensa al final del ciclo de conversaciones, notaron respecto al tema de las víctimas que “requiere un acto de contrición de todos” y pidieron “integrar una comisión de Revisión y Esclarecimiento de la Verdad de la Historia del Conflicto Interno Colombiano que complemente el informe del grupo de memoria histórica.” (Ver “Reiteramos nuestra propuesta.”)

Humberto de la Calle destacó la importancia del “reconocimiento público que han hecho las FARC respecto a su responsabilidad frente a las víctimas.”  De la Calle notó que el reconocimiento es “un paso importante pero es sólo un primer paso.”  Reiteró que “la reconciliación de la sociedad colombiana pasa por reconocer a todas las víctimas del conflicto, sin distinguir entre unas u otras por razón del victimario, sin consideración a violencias cruzadas de distinto origen.”

A finales del ciclo, la ONU también entregó al Congreso colombiano el informe final de la segunda ronda de mesas regionales de paz que se hizo hace pocos meses atrás sobre el tema de víctimas.  Adviritió que las FARC “le tienen que dar la cara a las víctimas,” algo que ya se comienza a ver.

Implementación, verificación y refrendación 

Las partes presentaron sus perspectivas sobre el punto sexto de la Agenda, “Implementación, verificación y refrendación” de los acuerdos sucritos.  Después de la pausa provocada por la solicitud de Presidente Santos al Congreso de aprobar de manera acelerada un proyecto ley para agilizar un referéndum sobre los acuerdos de paz anticipados, las dos delegaciones han expresado una confianza de que podrán encontrar mecanismos cuando entran al punto seis de la Agenda.  Mientras tanto, hay una invitación pendiente de la delegación de las FARC-EP al presidente la Cámara de Diputados, Juan Fernando Cristo, a organizar una delegación del Congreso colombiano a La Habana para explorar las fórmulas posibles de ratificación de un eventual acuerdo de paz.

Momento especial en las conversaciones

En las vísperas de retomar las conversaciones mañana, después de juntarse el equipo negociador del gobierno en Cartagena con el Presidente Santos el 8 de septiembre, De la Calle sacó otra declaración, avisando que “es un momento especial.”  Reafirma que ya se ha tocado todos los puntos en la agenda y “está llegando el momento de la toma de decisiones.”  Consta que “tenemos realmente la expectativa de que llegue el momento de poner fin a esa confrontación.”

Vamos a estar pendientes.

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About Ginny Bouvier

Love reading, writing, thinking, and working with people to make the world a better place. Family and friends, yoga, travel, photography, perusing dessert menus keep me sane. Latin American enthusiast. Peace practitioner yearning for justice. Heading up the Colombia program at the U.S. Institute of Peace, but tweets and posts are my own.
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4 Responses to En las vísperas de la ronda 14

  1. childvelez says:

    Dra Bouvier,

    Muchas gracias por, como siempre, haber escrito un resumen detallado y informativo sobre lo que occurre en La Habana.

    Tengo una pregunta y una precision. Primero, hasta ahora solo se ha hecho un acuerdo tangible sobre el primer punto (el Agro), y faltan los otros cinco. El gobierno dijo que se levantaria de la mesa en noviembre (para buscar la re-eleccion, obviamente). Que piensas que va occurrir a esta coyuntura? Van a tener que acelerar y discutir los otros cinco puntos de manera “express”, o discutirlos todos a la misma vez?

    Segundo, la precision. Quiero solo mencionar que aunque las FARC y el estado han reconocido sus victimas, lo han hecho de una manera nominal. Las palabras de las FARC-EP son muy timidas comparadas al danyo que han causado. El estado por su parte, tiene una responsabilidad mucha mayor, porque se supone que el estado tiene que respetar a los DDHH en la guerra. En vez, lo que hizo el estado colombiano es violarlos de manera sistematicamente con la Seguridad Democratica (y desde mucho antes). Aunque los tribunales de Justicia y Paz estan ahora apenas aclarando las relaciones clandestinas entre el paramilitarismo y el poder politico y economico colombiano, todavia el gobierno no ha reconocido su papel historico en la creacion de los grupos paramilitares en Colombia, quienes todavia siguen.

    Un saludo desde Vancouver,

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    • Buenas noches. Me alegro que te guste. En cuanto a tu pregunta y tu precisión:
      Tengo la sospecha que algo más se va a resolver en este ciclo de conversaciones. Con la caida de popularidad del Presidente, el necesita poder mostrar éxito en la mesa. Ironicamente, Santos puede ser el mejor aliado para las FARC==si llega a renovar su mandato presidencial. Asi les conviene a las FARC tambien poder mostrar exitos en la mesa. Creo que es mucho pedir un acuerdo comprensivo ya hecho, y faltan mas insumos de la sociedad civil, pero es claro que han tocado todos los puntos de la Agenda y creo que van a producir algo para noviembre. No quisiera especular demasiado…

      En cuanto a la precision, estoy de acuerdo que es solo un inicio. Hasta ahora hablan en generalidades–de las violaciones y sin precisar responsabilidades concretas en casos concretos. Pero el grieto ya esta hecho en el cemento. No se va a parar con eso, creo yo.

      Saludos.

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  2. luzhelena07 says:

    Buena síntesis. Gracias Ginni. El primer paso para reconocer la victimización y el sufrimiento ocasionado por las FARC esta dado y es grande.
    Ahora, ni la Mesa en la Habana esta en un “vacío” con relación al país, ni lo que pasa adentro esta en desconecte con la Habana. Soy del punto de vista que la sociedad civil colombiana hoy, es mas inteligente que las elites incluyendo las guerrilleras. ” Make no mistake “, ahorita mismo los liderazgos son tan diversos, las voces tan calificadas y la experiencia acumulada de incumplimientos de promesas, tan reciente y visible que todavía no se pueden sacar muchas conclusiones. Si alguien se hizo a la ilusión de que la distancia que separa a Bogota de La Habana implicaba la existencia de dos mundos aparte el desarrollo de los fenómenos sociales que vivimos esta indicando otra realidad.
    La semana que empieza es de infarto en las ciudades.
    Recomiendo enlace a análisis en La Silla Vacia.http://www.lasillavacia.com/historia/el-yo-pecador-de-santos-45581

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  3. Pingback: Round 18 on Illicit Drugs Ends | COLOMBIA CALLS

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